Divorcio

Etapas en el divorcio o en la separación.

11 noviembre, 2013 barreiro

El divorcio es normalmente un proceso largo y doloroso que conlleva una serie de cambios importantes en la vida de la pareja que lo sufre y también en la de los hijos en caso de que los tengan.

Hoy el divorcio o la separación no se entiende sólo en el concepto de matrimonio tradicional, si no que se hace extensible a los diferentes modelos de parejas actuales. Las familias contemporáneas pueden ser familias monoparentales, familias reconstituidas, familias ampliadas, matrimonios homosexuales,…

La separación o el divorcio se vive de modo diferente en cada pareja o familia, pero el proceso que conlleva normalmente sigue una serie de etapas:

1. El Trauma de la separación.

Las primeras reacciones emocionales pueden ser muy diversas: alivio, entumecimiento, negación, y pánico.

Es muy común el miedo al abandono debida a la separación. Aunque el miedo a la separación se manifiesta de modos diferentes, la mayoría de la gente lo experimenta como aprensión o ansiedad cuyos efectos colaterales pueden ser trastornos del sueño y cambio de apetito entre otros.

La tensión y la sensación de vulnerabilidad conducen a súbitos ataques de rabia e ira, especialmente con la gente más cercana a la persona que los experimente.

El principal problema que puede existir en ésta etapa inicial, es quedarse atrapado en el entumecimiento y la negación, ya que no se experimente la sensación de desahogo emocional, y no se permite pasar a la etapa de aceptación.

2. La Montaña Rusa.

Se llama así por la forma y velocidad en la que varían las emociones. Un recuerdo, una reacción de un hijo, un comentario… pueden bastar para liberar una montaña rusa de emociones y pensamientos de diferentes tipos.

Se produce un aumento en el estrés generado por el cambio a causa del cambio producido en la situación económica, cambios en las relaciones sociales y de amistad, la falta de apoyo habitual que ofrece la pareja, y los cambio que implican el tener que generar una nueva identidad social y personal.

La revisión de la situación es una parte importante para gestionar el proceso de adaptación. Esto implica repasar y evaluar el camino y la dirección que tomó de la relación.

También significa revivir los buenos momentos y por otra parte lamentar la pérdida de intimidad, así se ayuda a la correcta gestión emocional.

En ésta etapa se suele generar una actitud de aislamiento social y una sensación de soledad, ya que las personas se sienten demasiado deprimidas para mantener contactos sociales. El aislamiento social como consecuencia deprime cada vez más y la depresión conduce aún a más aislamiento.

Es habitual que aparezcan y se mantengan cierto tiempo algunos malos recuerdos, pero éstos tienden a desaparecer a medida que te ajustas a tu nueva vida.

Se pasa por periodos de alivio y euforia, en los que se tiene la sensación de libertad y de control de tu vida por completo, pero éstos sentimientos se confrontan y alternan con los sentimientos de soledad y de pérdida.

En ésta etapa de montaña rusa existen ciertos peligros a los que es conveniente prestar especial atención, por ejemplo, se produce un considerable aumento de estrés, lo que puede provocar accidentes y cierto tipo de enfermedades ya que a latos niveles de estrés descienden las defensas del organismo.

3. La construcción de una nueva identidad.

En ésta etapa el sentimiento de rabia que se había producido en las fases anteriores del proceso es menos intensa y el sentimiento de pena por la situación de ruptura también es menor. Comienza a aparecer una sensación de futuro y de nuevas posibilidades.

La construcción de una identidad diferente a la que se había tenido en la relación de pareja se caracteriza por una especie de segunda adolescencia, la cual es producto de un modo de recuperarse emocionalmente de la situación anterior.

Se genera una sensación de control al dejar atrás una etapa más negativa Es una fase donde se suelen experimentar nuevas sensaciones y se tienden a probar actividades que no se realizaban con anterioridad y suele incluir la experimentación sexual.

Es preocupante el riesgo de quedarse atrapado en ésta segunda adolescencia ya que como consecuencia puede ser que no consigas comprometerte de nuevo con las actividades que realizas o con una nueva relación personal. Es un deseo de permanecer eternamente jóvenes y se entiende el compromiso como una atadura.

4. El Yo recentrado.

Al acabar de construir la nueva identidad, se tiende a experimentar una sensación control y realización personal de nuevo. Las vivencias anteriores se dejan atrás y es el presente y el nuevo futuro lo que importa ahora. Las elecciones y decisiones que se toman a partir de éste momento provienen de una nueva conciencia de si mismo y de las nuevas necesidades. Se genera una perspectiva diferente de las relaciones interpersonales y se da paso a una nueva etapa de la vida personal.

Sobre el autor de éste artículo:

Javier Barreiro Santamarta es Licenciado en Psicología por la Universidad de Salamanca, Psicólogo sanitario en Salamanca, colegiado nº CL-3735. Máster en Psicología Clínica y Máster en Recursos Humanos.

  1. claudia maritza perez
    13 noviembre, 2013 at 3:27 am

    Muy interesante tu articulo yo me separe hace 18 meses y aun no he podido superarlo por mis 2 hijos ya que estan muy pequenos

    Reply
    1. Javier Barreiro
      13 noviembre, 2013 at 8:27 am

      Gracias Claudia, éstas etapas que describo no tienen una duración determinada, cada uno se desarrolla y avanza a su ritmo, pero lo que te puedo asegurar es que dando los pasos correctos todo se acaba por superar. Si necesitas alguna ayuda más específica no dudes en ponerte en contacto conmigo. Un saludo.

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  2. Juan Antonio
    22 octubre, 2016 at 7:23 pm

    Un error que a veces cometemos es substituir rapidamente el sitio de la antigua pareja, seguro que por aquello de una mancha de mora con otra verde se quita, el ego se encuentra solo y deprimido y nos agarramos a un clavo ardiendo.
    Suele ser mala o muy mala esta decisión, a veces con nuevo matrimonio pàra conseguir la estabilidad perdida.
    Esto NO es recomendable y sugiero que se pasen todas las etapas que nos indican aún con sufrimiento mas duradero. Lo digo por autentica experiencia.
    Saludos a todos y ánimo

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    1. barreiro
      1 diciembre, 2016 at 10:31 am

      Una buena reflexión, aunque es verdad que cada persona gestiona las cosas de modo diferente y depende de la situación vivida. Un saludo!

      Reply

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