Terapia sexual

terapia sexual

La terapia sexual individual y en pareja.

 

A lo largo de nuestra vida nos podemos encontrar con determinados problemas sexuales que nos pueden afectar tanto a nivel personal como en tu relación de pareja. En terapia sexual trabajaremos con problemas como:

  • Eyaculación precoz.
  • Eyaculación retardada.
  • Disfunción erectil.
  • Bajo deseo sexual o Inapetencia.
  • Vaginismo.
  • Anorgasmia.

Eyaculación precoz

Se trata de eyacular antes de lo que se desea, lo que genera un gran sentimiento de falta de control y de malestar.

Es común que las causas de esta dificultad estén relacionadas con la ansiedad o tensión que la persona manifiesta en el momento de cualquier contacto erótico, siendo menos habituales las causas físicas o funcionales.

Con el tratamiento en terapia sexual de la eyaculación precoz se van a conseguir dos cosas: reducir la excesiva responsabilidad que asume el hombre para complacer sexualmente a su pareja y eliminar los métodos de distracción para prolongar la erección. Los métodos que se van a utilizar son: Parada y arranque y el enfoque sensorial.

Eyaculación retardada

Se denomina así a la dificultad para incitar la respuesta orgásmica masculina y ejecutar el reflejo de eyaculación. La eyaculación retardada depende de dos cuestiones emocionales: la distracción y el control excesivo, las cuales no permiten sumergirse en las sensaciones placenteras provocadas por la estimulación de los genitales, generando una actitud de pasividad.

Esta dificultad puede ser bastante habitual y genera en el hombre una sensación de gran incertidumbre y desconcierto en la relación de pareja. Igualmente puede generar otras consecuencias físicas como dolor en el pene y testículos.

La terapia sexual para la eyaculación retardada ofrece dos tratamientos: uno para tratar la distracción y otro para el sobrecontrol. Ambos tratamientos incluyen el trabajo con el enfoque sensorial, por la ansiedad que se genera al no conseguir el orgasmo

Disfunción erectil

Se trata de la incapacidad de lograr y mantener una erección del pene total o parcial durante el tiempo deseado para tener una relación sexual.

Puede ocurrir de forma ocasional sin que se llegue a vivir como problema, pero cuando esto sucede durante un tiempo continuado o en varias ocasiones consecutivas, impidiendo la penetración, suele acarrear dificultades de pareja, baja autoestima, bajo estado anímico, incomprensión de lo que ocurre, evitación de los encuentros en pareja y un alto nivel de ansiedad.

Para tratar la disfunción eréctil causada por factores psicológicos, se utiliza la psicoterapia sexual, ya que la intervención va dirigida entre otras cosas a disminuir la preocupación por la impotencia. Normalmente la impotencia se debe a la ansiedad relacionada con el acto sexual, por lo cual tanto con la terapia cognitivo – conductual como con la terapia centrada en soluciones se obtiene un gran éxito.

Bajo deseo sexual o inapetencia

La ausencia de deseo sexual o el bajo deseo sexual se refiere al bajo nivel de apetencia e interés sexual que se manifiesta a la hora de responder a diferentes estímulos eróticos. Puede darse tanto a nivel individual como en ambos miembros de la pareja.

Para el tratamiento se enseñan las pautas del enfoque sensorial y se desarrolla el método de autoplacer y la técnica de estimulación sensual con imaginación, que son técnicas de terapia sexual cuyo objetivo consiste en que la pareja, o bien comience a desarrollar o bien vuelva a cultivar la capacidad de excitarse.

Vaginismo o dolor en la penetración

Como vaginismo se entiende la falta de habilidad para relajar la abertura de la vagina. Puede tratarse de un trastorno de origen orgánico, por lo que siempre se recomienda la evaluación previa de un ginecólogo.

Si el origen no es orgánico, ha de realizarse tratamiento de sexología, ya que existen componentes psicológicos asociados al vaginismo, como por ejemplo: el estrés promovido por la tensión muscular, la ansiedad que se asocia por el miedo al dolor, al daño físico o al embarazo y los conflictos relacionados con el sexo (trauma sexual, conflictos morales).

El tratamiento de terapia sexual consiste en técnicas de enfoque sensorial y técnicas cognitivas – conductuales como las técnicas de relajación o de modificación de pensamento para aprender a controlar la ansiedad.

Anorgasmia

Tanto la mujer como el hombre están diseñados de forma neurológica para experimentar el orgasmo, aunque la anorgasmia se trata de un problema más habitual entre las mujeres. El origen de este problema, se puede explicar por una educación sexual deficiente que enfatiza el papel del hombre como generador y potenciador de sexualidad, mientras que el papel de la mujer se inhibe sexualmente lo que genera una gran ansiedad que provoca la incapacidad de llegar al orgasmo.

En algunas ocasiones esta incapacidad para alcanzar el orgasmo, se debe a haber sufrido algún trauma previo.

En relación con éste trastorno se relacionan varios tipos de ansiedad: la asociada a la intimidad interpersonal, la crónica debido a altos niveles de estrés acumulados, la generada por el posible fracaso sexual y la provocada por el conflicto moral.

El tratamiento de terapia sexual se centra en enseñar nuevas formas de comportamiento sexual, promoviendo actitudes para suplir las carencias que existan. Es aconsejable que en el tratamiento también se implique la pareja como un elemento de apoyo y como forma de crecer juntos respecto a la sexualidad.

Llámanos o dejanos tu contacto y te atenderemos con la mayor seriedad y discrección.