Herramientas para superar el miedo al ridículo

En el espacio del Hoy por Hoy Salamanca de Radio Salamanca en la Cadena SER, tuvimos una interesante conversación sobre el miedo al ridículo.

Enlace al audio del programa al final del artículo, ir al audio.

Lo primero, ¿qué es el ridículo?

El ridículo es una respuesta humana, social y cultural útil que intenta ayudar en un principio a que encajemos a nivel social en un entorno determinado, ya sea en un grupo de amigos, en un grupo de trabajo, en un entorno de vecinos, etc…

Proviene del miedo cultural al rechazo y tiene que ver con la exposición social, es decir, el que otros me vean o me observen.

Ridículo

Puede tratarse de una respuesta negativa cuando no te permite realizar una actividad importante para ti por el miedo a fallar de alguna manera.

Algunos ejemplos son el no realizar una actividad en el ámbito laboral como dar una charla, o no poder enfrentarse a una situación que genera cierta vergüenza, como en el caso de tener comprar preservativos, lo cual puede llevar a mantener relaciones sexuales de riesgo, o bien no poder mantener una conversación por el miedo a equivocarse o por temor a no tener conocimientos sobre el tema que se habla.

Se trata de un concepto asociado a la idea de vergüenza ajena, que es una autovaloracion personal sobre las conductas de otros.

También se asocia normalmente a ciertas creencias irracionales como la idea de tener que gustar a todo el mundo, tener que evitar siempre el rechazo de los demás, la idea de que la apariencia social tiene que ser perfecta, o la idea de que siempre todo el mundo habla de tí.

¿Se puede aprender a superarlo?

  • Lo primero que podemos hacer es cuestionar el miedo y visualizarlo desde fuera para practicar ver el lado gracioso de la situación que provoca el ese ridículo.Es muy útil reírse de uno mismo y también escuchar las situaciones ridículas que les pasan a otras personas, para entender que TODOS pasamos por situaciones parecidas.
  • Entender que a todo el mundo le ocurre, que nadie es perfecto.
  • Tener en cuenta el Efecto del payaso, ésto quiere decir que las personas ante una situación que pueda resultar ridículo no nos reímos de la persona, si no de la conducta que ha sucedido, ya que entendemos que nos puede pasar también a nosotros.
  • Apuntarse a actividades que impliquen exponerse ante otros de algún modo como hacer teatro, ir a baile, aprender algún idioma a través de una escuela, etc…
  • Probar a exponerse a situaciones donde puede aparecer ridículo en pequeñas dosis, como por ejemplo, preguntar en clase o levantar la mano en una charla.

Escucha el audio del programa a partir del minuto 31.30´ pinchando aquí!


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Sobre el autor de este artículo

Javier Barreiro Santamarta es Licenciado en Psicología por la Universidad de Salamanca, Psicólogo General Sanitario en Salamanca colegiado nº CL-3735. Máster en Psicología Clínica cognitivo-conductual, Máster en Terapia Breve Centrada en Soluciones y Máster en Recursos Humanos.

Javier Barreiro

Javier Barreiro Santamarta es Licenciado en Psicología por la Universidad de Salamanca, Psicólogo General Sanitario en Salamanca colegiado nº CL-3735. Máster en Psicología Clínica cognitivo-conductual, Máster en Terapia Breve Centrada en Soluciones y Máster en Recursos Humanos.

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