Cuando la primavera no te llena de energía y te deja sin fuerzas

Con la llegada de la primavera, todo parece cobrar vida: los días se alargan, la luz aumenta y el ambiente invita a salir, a activarse, a sentirse mejor. Sin embargo, no todo el mundo experimenta ese impulso de energía.

De hecho, muchas personas sienten justo lo contrario: cansancio, apatía, dificultad para concentrarse o incluso una sensación difusa de malestar emocional.

Este tipo de malestar no siempre tiene una causa evidente y de hecho, es algo que les ocurre a muchas personas que experimentan ansiedad.

Y entonces aparece una etiqueta conocida: astenia primaveral.

Pero… ¿qué hay realmente detrás de esto? ¿Es un fenómeno biológico inevitable o hay algo más profundo que explica cómo te sientes?

🌤️ Qué es la astenia primaveral y la euforia estacional

Tradicionalmente, la astenia primaveral se ha definido como un estado transitorio de fatiga física y mental asociado al cambio de estación. Se suele relacionar con alteraciones en los ritmos circadianos, la luz solar o cambios hormonales.

Por otro lado, también se habla de una especie de “euforia primaveral”, en la que algunas personas experimentan mayor activación, energía o incluso cierta agitación.

Sin embargo, esta explicación se queda corta, porque no todas las personas reaccionan igual… y ahí es donde entra la psicología.

🧠 Por qué no todos vivimos la primavera igual

Si la causa fuera únicamente biológica, todos deberíamos experimentar cambios similares. Pero no es así.

Algunas personas se sienten más activas, otras más apagadas… y muchas ni siquiera notan diferencia.

Esto sugiere algo clave: la forma en la que interpretamos y vivimos la primavera influye directamente en cómo nos sentimos.

Expectativas como: debería estar más animado, todo el mundo está mejor menos yo, no entiendo por qué me siento así, pueden generar un efecto paradójico, cuanto más esperamos sentirnos bien, más evidente se vuelve el malestar si no ocurre.

Esto se conecta con una idea muy extendida en nuestra sociedad: la necesidad constante de sentirnos bien, algo que explico en profundidad en el artículo «La obsesión por la felicidad«

🔍 Lo que la ciencia empieza a cuestionar

En los últimos años, algunos estudios han empezado a poner en duda la base estrictamente biológica de la astenia primaveral.

Cada vez se plantea más que:

  • no existe como trastorno clínico definido
  • no afecta de forma universal
  • y puede estar fuertemente influida por factores psicológicos y culturales

Esto no significa que lo que sientes “no sea real”, sino, al contrario.

Significa que la experiencia es real, pero su origen puede no ser solo físico, sino también mental y emocional.

🌧️ Por qué puedes sentirte peor justo cuando “deberías estar mejor”

Aquí aparece uno de los puntos más importantes.

La primavera no solo trae cambios externos, también activa una especie de presión interna: la idea de que ahora toca estar bien. Y cuando no ocurre, aparece: frustración, culpa, comparación, sensación de desconexión

Es decir, no solo estás cansado… además te juzgas por estarlo y eso amplifica el malestar.

🧠 Una mirada psicológica a la astenia primaveral

Desde la psicología, este fenómeno puede entenderse como una interacción entre:

En muchos casos, la primavera no genera el malestar, simplemente lo hace más visible.

Es como si al haber más “ruido externo positivo”, el contraste interno se volviera más evidente.

🧭 Qué puedes hacer si te sientes así

Más allá de intentar “forzarte” a estar mejor, puede ayudarte:

  • aceptar el ritmo que tu cuerpo y mente necesitan
  • reducir la autoexigencia
  • observar qué te está pasando sin interpretarlo como un problema
  • mantener hábitos básicos (sueño, alimentación, actividad) sin presión

Y si el malestar persiste o se intensifica, es importante no normalizarlo en exceso.

A veces no es “la primavera”, sino algo que merece ser atendido.


🌿 Mi reflexión sobre la astenia primaveral

Hay algo especialmente interesante en todo esto. Vivimos en una cultura que asocia la primavera con bienestar, energía y renovación. Y eso, aunque suene bonito, también puede convertirse en una trampa.

Porque cuando el entorno te dice cómo deberías sentirte, empiezas a desconfiar de tu propia experiencia y entonces ya no solo estás cansado, también sientes que hay algo en ti que “no encaja”.

Desde mi experiencia clínica, muchas veces no necesitamos tanto cambiar cómo nos sentimos, sino entender por qué nos sentimos así sin juzgarnos.

A veces no hay una causa clara y eso genera más inquietud y eso es algo que vemos frecuentemente en personas que viven con ansiedad sin motivo aparente.

La primavera no tiene que ser un momento de explosión de energía. Puede ser simplemente una transición. Y como toda transición, puede ser incómoda.

Y eso también es válido.


Escucha el audio del programa Hoy por hoy en Radio Salamanca de la Cadena SER. A partir del minuto 33.30´ pinchando aquí!


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Sobre el autor de este artículo

Javier Barreiro Santamarta es Licenciado en Psicología por la Universidad de Salamanca, Psicólogo General Sanitario en Salamanca colegiado nº CL-3735. Máster en Psicología Clínica cognitivo-conductual, Máster en Terapia Breve Centrada en Soluciones y Máster en Recursos Humanos.

Javier Barreiro

Javier Barreiro Santamarta es Licenciado en Psicología por la Universidad de Salamanca, Psicólogo General Sanitario en Salamanca colegiado nº CL-3735. Máster en Psicología Clínica cognitivo-conductual, Máster en Terapia Breve Centrada en Soluciones y Máster en Recursos Humanos.

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